Mindfulness e Inteligencia Emocional
para Líderes conscientes

Materias

  • Ciencia de la Salud/ Neurociencia
  • Mindfulness (Atención Plena)
  • Inteligencia Emocional: habilidades y componentes
  • Liderazgo personal y de equipos
  • Gestión del Stress
  • T.R.E (Tension & Trauma Releasing Exercises)
  • Principios base de Bioenergética y otras disciplinas centradas en el cuerpo

Ejes temáticos:

1. Inteligencia Emocional como base para el desarrollo del Liderazgo Consciente

La inteligencia emocional agrupa al conjunto de habilidades psicológicas que permiten apreciar y expresar de manera equilibrada nuestras propias emociones, entender las de los demás, y utilizar esta información para guiar nuestra forma de pensar y nuestro comportamiento.

Desde la inteligencia emocional se trata de reconocer y desarrollar una serie de habilidades para percibir y expresar con exactitud las emociones, tener acceso a ellas o generarlas cuando éstas sean productivas para el pensamiento.

También se intenta entender su naturaleza, de manera que tengamos la capacidad de regularlas, con el fin de promover el crecimiento tanto emocional como intelectual, además de responder adecuadamente a los sentimientos de los demás y favorecer la regulación emocional de los que nos rodean.

Las investigaciones demuestran que la inteligencia emocional es uno de los predictores más importantes para obtener éxito en la vida y en las organizaciones.

Daniel Goleman, el autor más prolífico de libros sobre el tema de Inteligencia emocional ha dicho: “El término inteligencia emocional se refiere a la capacidad de reconocer nuestros propios sentimientos, los sentimientos de los demás, motivarnos y manejar adecuadamente las relaciones que sostenemos con los demás y con nosotros mismos. Se trata de un término que engloba habilidades muy distintas -aunque complementarias- a la inteligencia académica, la capacidad exclusivamente cognitiva medida por el cociente intelectual...”.

El mundo empresarial coincide en que la inteligencia emocional es una herramienta inestimable para comprender la productividad laboral de las personas, el éxito de las empresas, los requerimientos del liderazgo y hasta la prevención de los desastres corporativos. No en vano, la Harvard Business Review ha llegado a calificar a la inteligencia emocional como un concepto revolucionario, una noción arrolladora, una de las ideas más influyentes de la década en el mundo empresarial. Revelando de forma esclarecedora el valor subestimado de la misma, la Directora de Investigación de un head hunter ha puesto de relieve que los CEO son contratados por su capacidad intelectual y su experiencia comercial y despedida por su falta de inteligencia emocional.

Contar con un equipo conformado por personas emocionalmente inteligentes, que cooperan entre ellas y que mantienen una actitud proactiva ante los retos de la organización es la clave del éxito. Los gerentes y directivos lo saben, y por eso centran cada vez más los esfuerzos en desarrollar sus habilidades de comunicación y empatía y hacer de la gestión del personal uno de los puntales de su organización.

No hay ninguna duda de que las emociones juegan un papel significativo en nuestras vidas, pueden generar estímulos y energías poderosas para alcanzar objetivos que nos proponemos; pero, también puede generarnos frustraciones profundas que inhiban nuestros pensamientos y acciones. En nuestras relaciones con los demás, pueden ser capaces de ayudarnos a transmitir entusiasmo y reclutar socios de nuestros proyectos; pero, también pueden generarnos conflictos y rechazos, si no sabemos gestionarlas de manera adecuada, en forma “inteligente”.

2. Mindfulness como herramienta para un Liderazgo Transformador

"En la atención plena uno no sólo está sosegado y feliz, sino alerta y despierto. La meditación no es evasión, es un sereno encuentro con la realidad" – Thich Nhat Hanh

De acuerdo a una investigación de la Universidad Siglo 21 (de Leonardo Medrano) cada 40 trabajadores, nueve tienen alto nivel de agotamiento. http://www.lavoz.com.ar/negocios/quemados-un-sindrome-que-afecta-las-empresas

Todos conocemos, por experiencia propia, qué es el estrés: estar bajo presión en el trabajo, responder a una serie de demandas excesivas, superposición de tareas, hacer frente a las crisis internas y externas que amenazan al sistema, vivir con incertidumbre, dificultades en la comunicación, presiones y exigencias impuestas y autoimpuestas. Todo esto y mucho más puede asociarse a la experiencia de estrés de una persona dentro del ámbito laboral.

El estrés es una reacción innata del organismo frente a una situación de desequilibrio entre las demandas y los recursos con los que cuenta una persona para hacer frente a dichas demandas.

Si esta reacción es puntual y específica, suele ser útil en el manejo de la demanda, y permite la adaptación. Pero cuando esta reacción se vuelve crónica, se genera desequilibrio y malestar a nivel físico, mental y emocional, con altísimos costos para el bienestar general y la calidad de vida de la persona, además de afectar el rendimiento y la regulación en las relaciones interpersonales. Si el estrés se mantiene se perpetua el estado de alerta y la reacción de estrés se retroalimenta, es decir el estrés crónico genera más estrés.

La práctica de Mindfulness es un entrenamiento sistemático de la atención que permite a las personas desarrollar recursos internos de auto-observación y auto-regulación, que brindan la posibilidad de desactivar la reacción automática del estrés crónico, a través de observar claramente las reacciones corporales y emocionales que surgen frente a un estresor.

La práctica de Mindfulness es también una gran herramienta para un liderazgo consciente y transformador, un “liderazgo puente”. Los líderes hoy en día se encuentran frente al desafío de liderar en entornos altamente complejos, en continuo cambio, muchas veces al frente de equipos e instituciones distribuidos por el mundo, con un crisol de personalidades y culturas. El Líder Puente en estos tiempos debe no sólo estar capacitado para afrontar su propio estrés y las demandas de su difícil posición, sino que requiere además estar despierto, atento y sintonizado consigo mismo para poder entonces "resonar" con los demás y con el mundo que lo rodea. Es justamente por esta razón que muchas organizaciones han comenzado a brindar a sus ejecutivos y profesionales de alto rango programas de entrenamiento en Mindfulness, como una herramienta fundamental para mejorar el liderazgo en sus empresas.

Según Goleman, el desarrollo de la inteligencia emocional se basa en el aumento del autoconocimiento, que puede conseguirse a través de la práctica del Mindfulness (la habilidad de estar en el momento presente: atento y abierto), facilitando la estabilidad mental y la percepción de los propios pensamientos, emociones y reacciones. Comprender y practicar esta habilidad de presencia es fundamental para la efectividad personal e interpersonal.

El autoconocimiento nos permite comprender y observar nuestros hábitos y patrones. Conocernos para comprendernos y ser capaces de autoevaluarnos con precisión, firmeza y amor; para tener conciencia de nuestros propios estados internos, conciencia emocional para reconocer las propias emociones y sus efectos; para hacer una valoración adecuada de uno mismo.

Caminaremos hacia la autogestión de nuestras reacciones, rompiendo con la acción compulsiva de las reacciones automáticas y dando lugar a respuestas saludables. Lograremos mayor integridad, asumiendo la responsabilidad de nuestras acciones personales. Nos abriremos hacia nuevas ideas, enfoques e información.

Desarrollaremos también la motivación, otra de las habilidades de la Inteligencia Emocional, observando las tendencias emocionales que guían y facilitan el logro de objetivos con compromiso, iniciativa, presencia, optimismo y sintonía, alineando el trabajo y la vida con nuestros valores. Practicaremos la aceptación, la resiliencia y la ambición sana y comprometida.

Nuestra lupa se dirigirá también al desarrollo de la empatía, buscaremos entender la Neurociencia de la empatía, desarrollando hábitos saludables de ternura, desapego y amabilidad. Los resultados de los equipos dependen de la capacidad de comprensión entre sus miembros, del estableciendo relaciones de confianza. Trabajaremos, por lo tanto, poder llevar a la vida cotidiana hábitos que aumenten su empatía, para entender, sentir y vivir los sentimientos y puntos de vista de los demás en pos del logro de mejores resultados.